
Es una de las preguntas que más nos hacen: si compro un coche de segunda mano y a los dos meses falla algo, ¿quién lo paga? La respuesta depende sobre todo de a quién se lo compres. No tiene la misma protección quien compra en un concesionario o compraventa que quien compra a un particular.
Si lo compras a un profesional
Cuando el vendedor es un concesionario o un compraventa, la compra está protegida por la ley de defensa de los consumidores. Eso significa que el coche tiene que corresponder a lo que se ha anunciado y a lo que se ha pactado, y que el vendedor responde de los fallos que aparezcan dentro del plazo de garantía.
En los productos nuevos ese plazo es de tres años. En los de segunda mano, como un coche de ocasión, vendedor y comprador pueden pactar un plazo más corto, pero nunca inferior a un año desde la entrega. Muchos profesionales ofrecen más: en Monicars, por ejemplo, damos hasta 24 meses de garantía según el coche.
Si lo compras a un particular
Entre particulares no se aplica esa garantía. Lo único que protege al comprador es la figura de los vicios ocultos del Código Civil: defectos graves que ya existían en el momento de la venta, que no se podían ver a simple vista y que hacen que el coche no sirva para su uso o valga mucho menos. El plazo para reclamar es corto, de seis meses desde la entrega, y además hay que demostrar que el defecto ya estaba ahí. En la práctica, es mucho más difícil de reclamar.
Qué cubre la garantía y qué no
La garantía cubre las averías que no se deben al uso ni al desgaste normal del coche: el motor, la caja de cambios, la electrónica o los sistemas que fallan sin que nadie haya hecho nada mal. Lo que no suele cubrir son las piezas que se desgastan con el uso, como los neumáticos, las pastillas y los discos de freno, el embrague por desgaste o las escobillas, ni los daños por un mal uso, un golpe o la falta de mantenimiento.
Por eso es importante seguir haciendo las revisiones del coche mientras dure la garantía y guardar las facturas.
Lo que tiene que estar por escrito
- Cuánto dura la garantía, contada desde la entrega del coche.
- Qué cubre y si hay algún límite de importe por reparación.
- Dónde se hacen las reparaciones y qué tienes que hacer si el coche falla.
- Los kilómetros del coche en el momento de la entrega.
Un buen profesional no tiene problema en ponértelo todo por escrito. Si te dan largas, desconfía.
La transferencia también cuenta
Otra diferencia práctica: cuando compras a un particular, os toca a vosotros hacer el cambio de titularidad en la DGT y el comprador tiene que liquidar el impuesto correspondiente. En un compraventa lo habitual es que se encarguen de todo el papeleo. En Monicars la transferencia va incluida en el precio, así que te llevas el coche ya a tu nombre sin hacer cola en ningún sitio.
Antes de comprar, revísalo bien
La garantía te protege, pero lo mejor es no tener que usarla. Si vas a mirar coches, te puede servir nuestra lista de qué revisar antes de comprar un coche de segunda mano. Y si quieres ver los nuestros, tienes todo el stock en vehículos de ocasión.



